miércoles, 12 de junio de 2013

                             osos polares


También llamado oso blanco, es el nombre común que recibe la especie de oso que habita en el hielo ártico y en las bahías de Hudson y James, en Canadá, así como en la costa este de Groenlandia.
Tiene un cuerpo más alargado y estilizado que el resto de los osos debido a sus costumbres acuáticas pero, al igual que las otras especies, su marcha es plantígrada, y en las zarpas tienen cinco garras afiladas y curvadas que utilizan para agarrarse al hielo y atrapar a sus presas.
Son animales bien adaptados a su entorno; las plantas de los pies están recubiertas por pelos largos que les proporcionan protección frente al frío del hielo, y las patas delanteras, además de tener unos pies muy anchos, están forradas por un pelaje más duro y rígido: las utiliza a modo de remo para nadar mejor.
Todos los osos polares son blancos, pero por el efecto de la luz pueden aparecier de color pardo, amarillento e incluso verde muy claro.
Los osos polares se alimentan de frutos, plantas, mejillones y algas marinas, pero sus presas favoritas son las focas, aunque de vez en cuando capturan morsas.
Los osos polares son animales muy robustos: un macho puede pesar hasta 800 kg, aunque el peso medio de las hembras es de 250 kg, y el de los machos de 350 kg.


Los oseznos recién nacidos son muy pequeños y no sobrepasan el kilogramo de peso. Sus ojos permanecen cerrados durante los 40 primeros días después de su nacimiento, tienen que tomar leche cada pocas horas y la madre los suele mantener cerca para proporcionarles calor. Los machos llevan una vida solitaria, vagando y cazando sobre el hielo, excepto durante la época de celo en la que se reúnen con las hemabras formando parejas.
El periodo reproductor tiene lugar entre los meses de mayo y junio, y el periodo de gestación dura unos ocho o nueve meses; parece ser que se da el fenómeno de la implantación diferida, de manera que el desarrollo del embrión no comenzará hasta el otoño.
La hembra suele parir una sola cría, a veces dos.
Al llegar el mes de octubre, se refugia en una osera construida por ella misma e hiberna hasta principios de marzo; entonces, saldrá al exterior con sus oseznos nacidos en diciembre o en enero. Los machos y las hembras no preñadas no realizan una verdadera hibernación, aunque pueden cobijarse en sus guaridas si el clima es adverso.




El deshielo de los casquetes polares ha convertido a los osos polares en una especie amenazada. Así lo cree el gobierno de Estados Unidos, que los ha incluido en su lista de animales en peligro, pese a que no contempla ninguna medida para acabar con esta situación.
"Aunque las normas legales hacen necesario que se incluya a los osos polares en la lista de especies amenazadas, he de dejar claro que esto no va a suponer ninguna medida adicional contra el cambio climático o para evitar el deshielo de los polos", ha subrayado el secretario de Interior estadounidense, Dirk Kempthorne, que ha reconocido que la causa de esta situación es el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero provocado por el hombre.
"Cualquier solución requiere una acción conjunta de de las mayores economías del mundo para que sea efectiva", ha puntualizado el funcionario, que ha dado a conocer esta decisión un día antes de que expirase el plazo que le había impuesto una sentencia judicial.
De hecho, la Administración Bush se ha mostrado reacia a cualquier legislación sobre el cambio climático que pueda tener efecto sobre el crecimiento económico del país.
Sin embargo, ésta es la primera vez que EE.UU. declara una especie como amenazada por el calentamiento global, lo que supone una victoria parcial de los defensores del medio ambiente.


                                              Vacío legal

"Proteger al oso polar bajo el manto de la lista de especies amenazadas es un gran paso adelante, pero la Administración Bush se ha propuesto usar los agujeros negros en la ley para permitir que la gran amenaza que sufre el oso polar permanezca impune", ha asegurado el portavoz del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales, Andrew Weltzer.
En la misma línea, John Kostyack, de la Federación Nacional de Vida Salvaje , ha denunciado que, al negarse a actuar contra el calentamiento global, Bush "se queda sentado viendo cómo los osos polares se extinguen".
La ley que regula las especies amenazadas en Estados Unidos obliga al gobierno a proteger una especie cuando su extinción se produce por razones científicas o medioambientales, no económicas como ocurre con el aumento de gases provocado por la actividad humana.
Los osos polares viven sólo en el Ártico y dependen de los casquetes polares para cazar. Según la sociedad geolófica norteamericana, dos tercios de los osos polares -unos 16.000- podrían desaparecer si se cumplen los pronósticos sobre el deshielo de los polos.


Envuelto en gruesas pieles y capas de grasa para luchar contra el agrio frío del ártico, el oso polar vive y caza en las tierras cercadas por la nieve y en caudales de hielo que rodean al Polo Norte. Un consumado nadador y un depredador solitario -lo es en los caudales de hielos de su dominio-, lo que le puede llevar más allá de su lugar de origen.

El oso polar habita las costas árticas e islas de los cinco países que rodean el Polo Norte: Estados Unidos (Alaska), Canadá, Dinamarca (Groenlandia), Noruega y Rusia. Es la única especie que aún abunda en niveles originales, alrededor de 20.000 en libertad. 


El recalentamiento del planeta podría estar teniendo ya un efecto negativo en los osos polares. Según un estudio de los Servicios Canadienses sobre la fauna y flora silvestres, se ha ido reduciendo el número de ejemplares en la Bahía Hudson de Canadá ver mapa, El hielo de la bahía se está derritiendo una media de tres semanas más rápido que a mediados de la década de los 70. Esto obliga a que el oso polar retroceda bastante en tierra firme antes de que hayan podido rellenar sus reservas de grasa nutriéndose de cachorros marinos que viven en el hielo

Los osos polares de la Bahía de Hudson son únicos en el Ártico porque ayunan entre seis y ocho meses de hibernación y su supervivencia depende de la caza del invierno. Durante las largas temporadas sin hielo durante el verano del Ártico, los osos permanecen mucho tiempo ociosos en tierra. El retraso de las heladas hace que los osos polares pierdan reservas críticas de grasa, lo cual afecta a la reproducción y a la capacidad de las hembras embarazadas de producir suficiente leche para sus cachorros. Los científicos ya ha registrado una caída del 15% en la tasa de nacimientos. 

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente PNUMA trabaja con los gobiernos para designar zonas protegidas especialmente para la fauna y flora silvestres en todo el mundo. En 1973, Canadá, Estados Unidos, Dinamarca, Noruega y la ex- Yugoslavia firmaron el Acuerdo Internacional sobre la Conservación de los Osos Polares y de su Hábitat. El objetivo es proteger los ecosistemas de los osos, especialmente sus zonas de guarida y de alimentación y sus rutas migratorias. El acuerdo prohibe la caza desde aviones y desde motoras. A pesar de todo, los osos polares corren peligro de ser cazados y también peligra la alteración de su hábitat a través de exploraciones petrolíferas.